martes, septiembre 12, 2006

REDITUS IN SCHOLAM

Nada mejor que acudir a los clásicos para enfrentarnos a la "vuelta al cole"

CONSEJOS A LOS PROFESORES


“Lo primero de todo, revístase el profesor de la naturaleza de un padre, considerando que está en lugar de aquellos que le han entregado sus hijos.
No tenga vicio ninguno (…) sea serio, pero no desapacible(…), hable a menudo de la virtud y la honestidad(…), sea sufrido en el trabajo, constante en la tarea, pero no desmesurado.
Responda con agrado a las preguntas de los unos, y a otros pregúnteles por si mismo.
En alabar los aciertos de los alumnos no sea escaso ni exagerado (…), corrija los defectos sin acritud ni palabras afrentosas, esto hace que muchos abandonen los estudios, al ver que se los reprende como si los aborreciese.
De ningún modo debe permitirse a los alumnos levantarse de sus puestos ni dar saltos, cuando a alguno se le alaba.”

Quintiliano, De institutione oratoria,X


CONSEJOS A LOS ALUMNOS

Ya he dicho muchas cosas acerca de las obligaciones de los maestros, y ahora aconsejo sólo una a los alumnos: que quieran a sus maestros, quienes les van a transmitir la cultura, no menos que a la propia cultura, y que los consideren como si fueran sus padres, no biológicos, evidentemente, sino espirituales; este afecto conduce, en muchas ocasiones, al estudio.
De esta forma, los escucharán de buen grado, creerán en sus palabras y desearán parecerse a ellos; pues así muchos alumnos contentos y dispuestos acudirán a sus clases.
Los que han sido reprendidos no se enfadarán y los que han sido alabados se alegrarán, de manera que serán muy queridos los que, por su dedicación a estudio, lo merecieron.
Y así como el deber de los maestros es enseñar, el de los alumnos es dejarse enseñar.
Además, ninguno de los dos se bastará sin el otro.”

Quintiliano, De institutione oratoria,II
"Alit lectio ingenium et studio fatigatum reficit"
"La lectura alimenta el espíritu y le da reposo
cuando está fatigado por el esfuerzo"
Sén. Epíst. Lucilio, LXXXIV, 1